Uso de Cobres eficientes en nuestras huertas.

Desde finales del siglo XIX, cuando por accidente Millardet, mezcló sulfato de cobre y cal (caldo Bordelés), se conocen las bondades de los compuestos con cobres, para la prevención de hongos y ciertas bacterias. Las principales fuentes de cobre son el caldo bordelés (sulfato cuprocálcico),  hidróxido de cobre, oxicloruro de cobre, óxido de cobre, sulfato de cobre, el óxido cuproso, y finalmente y de descubrimiento muy reciente: el gluconato de cobre.

SCUDO es un fertilizante líquido a base de cobre acomplejado especialmente estudiado para prevenir y curar la carencia de cobre y aumentar la resistencia de las plantas a enfermedades de hongos y bacterias. Su eficacia es máxima gracias a que el micro elemento es acomplejado con ácido glucónico y aminoácidos levógiros de origen vegetal. Esta particular estructura permite al Cobre ser fácilmente asimilable y móvil en el interior de la planta. SCUDO ayuda a las plantas a superar el estrés debido a desequilibrio nutricional o condiciones medio ambientales desfavorables.

Su uso en agricultura es como fungicida curativo y preventivo, pero también tiene acción bactericida. Actúa por contacto impidiendo la germinación de las esporas de los hongos y en las bacterias. El cobre sustituye a otros metales esenciales para la vida de los patógenos produciendo una intoxicación y bloqueando los procesos respiratorios, frenando la biosíntesis de las proteínas y disminuyendo la actividad de las membranas, reduciendo así las facultades de asimilación de los microorganismos.

Si bien la presencia de patógenos, como hongos y bacterias, se dan a lo largo de todo el ciclo de nuestro cultivo, la mayor presión de los mismos se ve cuando se combinan dos factores climáticos típicos del otoño, temperaturas moderadas y muchas horas de hojas mojadas por rocío. Existen también enfermedades que requieren de altas temperaturas y ambiente seco, como los oídios, no obstante las condiciones mencionadas primeramente son de mayor relevancia.

No olvidar que la forma correcta de aplicación, y como se ha mencionado anteriormente, es preventiva, necesitamos tener presencia del ión cobre en la superficie de la hoja para evitar que los hongos de desarrollen, he inclusive se multipliquen. No obstante una vez instalado el hongo en la superficie de hojas y frutos Scudo tiene un excelente control ya que debido a su intensa actividad bloquea rápidamente al fitopatógeno, no dejando que se siga desarrollando.

Dicho esto la frecuencia de las aplicaciones será mayor en las condiciones mencionadas, debiendo aplicar cada siete o diez días. SCUDO  tiene como ventaja comparativa frente a otras fuentes de cobre, que al estar en presencia de ácido glucónico y otros aminoácidos de origen vegetal, ingresa sin dificultad en las primeras capas de las hojas, alojando en ellas iones de cobre que actuarán no solo en la nutrición de la planta, sino también en la generación de fitoalexinas, defensas naturales de las mismas, y control de hifas que puedan ingresar a dichos tejidos. Por otro lado otras fuentes de cobre, si bien poseen mayor porcentaje de cobre metálico en dilución, estos iones son fácilmente removibles en presencia de agua en exceso, rocío o lluvias, debiendo aplicar con mayor frecuencia.

El manejo de las enfermedades nunca se pueden resumir en una o pocas acciones, requiere de perseverancia y de memoria, esta última es tal vez la más importante. Las enfermedades están siempre presentes, aunque no desarrollen sintomatología en nuestros cultivos, solo basta que se den las condiciones medio ambientales para que lo hagan. La prevención de las mismas comienza con una planta bien nutrida y sobre todo sin extremos de riego (seco-inundado) ni de alimentación. Entendido esto la segunda etapa es el uso de fungicidas.

Aprovechando la energía del sol

TIFI, usos y virtudes de un biofungicida.